Con la llegada del invierno, en cuanto a la factura de la luz, estamos empezando a entrar mucho en pánico. Porque al margen de todos nuestros electrodomésticos, que ya son muy intensivos energéticamente, la calefacción vendrá para poner el golpe de gracia. Baste decir que todos estamos buscando alternativas para reducir la factura y ahorrar algo de dinero. Además, si te fijas bien, navegando por la red encontrarás multitud de trucos. ¿Utilizas a menudo el horno eléctrico? ¡Aquí hay algunas formas ingeniosas de cocinar sin subir el mostrador!


Poner el horno – Fuente: spm
¿A qué potencia se debe utilizar un horno?
Cuando cocinamos, solemos pasar por alto dos aspectos importantes: la potencia del horno y la cantidad de electricidad que consume. Es cierto que este consumo generalmente depende de la frecuencia de uso del dispositivo y de su forma de cocinar. También puede variar según el modelo de horno que tengas y las temperaturas de cocción que utilices. Todavía es bueno tener en cuenta algunas cifras aproximadas: los hornos generalmente muestran una potencia que oscila entre 1000 y 4000 vatios. Pero depende mucho de las funciones que usemospara cocinar y el tipo de horno. Por ejemplo, un horno eléctrico clásico tiene una potencia promedio de 1500 watts (W), una potencia adecuada para preparaciones básicas. Así, si utilizas el horno durante 1 hora para hacer una tarta a esta potencia, utilizarás un consumo variable entre 0,7 y 1,5 kW/h.
NOTA : tenga en cuenta que según ADEME (Agencia para la Transición Ecológica), el consumo medio anual del horno eléctrico rondaría los 300 kWh por hogar (es decir, 52,20 euros).
¿Cuáles son los ingeniosos métodos de cocción para reducir el impacto energético?
Por último, lo más importante es aprender a cocinar de forma inteligente y cambiar ciertos malos hábitos para intentar reducir el consumo eléctrico. Porque sí, dependiendo de cómo cocines y cómo prepares tus comidas, no solo puedes ahorrar tiempo, ¡sino también energía!
Te invitamos a descubrir algunos trucos y métodos ingeniosos para usar el horno y la estufa sin aumentar la factura de la luz. ¡Qué inventar deliciosas recetas sin sentirte culpable!


Descongelar carne en el microondas – Fuente: spm
1) Elige el equipo adecuado
Todo depende de lo que quieras cocinar, pero generalmente los electrodomésticos pequeños suelen ser la mejor opción y consumen menos energía. Por ejemplo, para calentar tus tostadas, elige la tostadora en lugar del horno. Del mismo modo, para recalentar un plato frío, apuesta por el microondas que es mucho más rápido y consume menos electricidad.
2) Reducir el tiempo total de cocción
Lógicamente, cuanto menos tiempo dediques a cocinar, menos energía consumirás. Como beneficio adicional, mejorará la circulación del aire. Adopte métodos de cocción energéticamente eficientes, en particular reduciendo el tiempo de cocción de los alimentos, planificando sus comidas con anticipación y apoyándose en recetas que se preparan rápidamente. Recuerda también esperar hasta el último minuto para precalentar el horno, así evitarás desperdiciar energía. Por último, evite abrir continuamente la puerta del horno para comprobar la cocción: se trata de una pérdida de calor. Cada vez que abre la puerta, deja escapar algo de calor y el horno se ve obligado a usar más energía para calentar el interior a la temperatura correcta.
NB: trate de descongelar todos los alimentos congelados en el refrigerador en lugar de en el microondas o el horno antes de cocinarlos.
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3) Invierte en utensilios de alta calidad
Los platos y sartenes de vidrio o cerámica son los más adecuados para el horno. Las sartenes de cobre son más adecuadas para la estufa.
4) Consejos de cocina
- Trate de cubrir sus sartenes, cuando sea posible, para evitar la pérdida de calor.
- Use menos grasa y líquido para tiempos de cocción más rápidos.
- Apaga el horno un poco antes y deja que el calor residual termine de cocinar el plato.


